Una cena o comida rápida y muy fácil de hacer, pero no por eso menos apetitosa. Admiten prácticamente todo lo que tengas disponible en la nevera y se llevan fenomenal con los patés.
5 minutos

Ingredientes

  • Nori
  • Lo que tengas disponible en la nevera
Esta es una de mis cenas recurrentes porque, como ya he comentado, admite prácticamente cualquier ingrediente.
Lo fundamental es tener siempre a mano hojas de alga nori. Se usa la hoja entera, con la parte brillante hacia abajo y sólo hay que rellenarla con lo que más te apetezca. Los de la foto llevan aguacate, tomate cortado en medias rodajas, lechuga, puerro, aceitunas y una salsa rápida hecha batiendo un tomate en el procesador con una cucharada de tahini. El truco para enrollarlos bien cuando usas lechuga es dejarla para el final y poner la hoja entera cubriendo el resto de los ingredientes de modo que no se desparramen a la hora de enrrollarlo.
La técnica es muy simple, sobre la hoja de nori pongo primero aguacate o algún paté que tenga en la nevera a un centímetro y medio del borde y ocupando aproximadamente 1/4 parte de la superfície de la hoja, en sentido longitudinal. sobre esta base “pegajosa” pongo los ingredientes pequeños que se caen más fácilmente, como aceitunas, trocitos de broccoli, cebolleta picada o puerro en rodajas (no me gusta cortarlo en tiras porque al morder salen enteras y es un poco complicado de comer). Sobre esta capa pongo otros ingredientes como tomate, pimiento, zanahoria… Y por último hojas verdes como lechuga, espinacas, acelgas…
Otra forma de hacerlos, más ligera, es usar brotes (de alfalfa, trébol, remolacha, broccoli…) en lugar de paté. Sobre ellos pones una fina línea de paté (del diámetro de un cigarro más o menos) y después el resto de ingredientes a tu gusto.
En cualquier caso, una vez dispuestos todos los ingredientes sólo hay que aprovechar el centímetro y medio que hemos dejado vacío en el borde de la hoja e iniciar ahí la maniobra, enrollándolo sobre sí mismo hasta cerrar completamente la hoja. Puedes cortarlo en dos y comerlo directamente o cortarlo en trocitos de unos cuatro centímetros y servirlo como aperitivo. En cualquier caso, usa un cuchillo muy afilado.
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