Este es un plato rápido, completo, sencillo y colorista! Además… siempre hay una excusa para comer quinoa uUUuuUuUUummmmmmm

Para l@s que no la conozcáis, la quinoa es un “pseudocereal”( en realidad es una leguminosa de la familia de las espinacas y la remolacha)que procede del altiplano boliviano, donde se cultiva ni más ni menos que a 4000metros de altura!!

Es un alimento lleno de proteínas de alto valor biológico pues proporciona todos los aminoácidos esenciales. Por cada 60 grs de quinoa 10grs son de proteína aportandonos el 95% de Hierro necesario al día y un 12% de Calcio.

Otra característica importante es que no tiene gluten, proteína de los cereales que no pueden asimilar los bebés antes de los 7 meses y que no pueden ingerir las personas con alergia a esta proteína (celíacos), ni personas con síndrome de intestino permeable u otras afecciones intestinales. En realidad el gluten no es recomendable para nadie que quiera mantener una salud que no se comprometa…

Además este rico ingrediente, que debería estar en todas las despensas, posee propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes.

La quinoa contiene vitaminas como la C, E, B1, B2, B3 y Ácido fólico. Y es rica en Calcio, Fósforo, Potasio, Hierro y Fibra.

Otro ingrediente que me gusta mucho y que no falta en mi despensa es la leche de coco. Tiene ese sabor dulzón, goloso, que hace de una sencilla sopa de fideos una manjar exquisto!!

La leche de coco se extrae de la pulpa de coco triturada y añadiéndole agua. Contiene vitaminas y sales minerales y previene los trastornos gastrointestinales. Regenera la flora y es ideal para combatir la retención de líquidos. Tiene un alto contenido en fibra y ayuda con los problemas de estreñimiento.

La pulpa del coco es rica en Magnesio, calcio, Fósforo y ayuda a fortificar las uñas, el cabello y los dientes. 

Pero hay más!! Posee propiedades sedantes que ayudan a equilibrar el sistema nervioso y a controlar la ansiedad.

Si queréis conocer más datos sobre la quinoa os dejo este interesante enlace. Pinchad AQUÍ


Ahora a cocinar!! Las verduritas pueden ser todas esas sobras que tenemos por la nevera (un trocito de berenjena, media calabaza, medio calabacín…unos trocitos de brócoli…admite todo!!)



Ingredientes:

 
  • 2 tazas de quinoa
  • 2 cuch/s de aceite de sésamo (o de girasol, pero biológico)
  • 1 lata de leche de coco
  • 1 taza de agua
  • 2 calabacines pequeños
  • 3 zanahorias
  • 1/2 calabaza
  • 1 pimiento naranja (era el que tenía en casa…)
  • sal no refinada
  • mezcla de especias: canela, cúrcuma, nuez moscada y jengibre (al gusto)
 
Preparación:
Lavamos bien la quinoa bajo el chorro del grifo unos 3 minutos utilizando un colador grande y moviéndola con la mano. Con este hábito quitamos el amargor que tiene la quinoa. Dejamos escurrir todo el agua.
Rallamos las verduras con la ayuda de una mandolina, o cortamos en tiras muy finas. Ponemos el aceite de sésamo o girasol (debe tener un sabor neutro para no quitar protagonismo a la leche de coco)en una olla y rehogamos las verduras. Añadimos la sal y las especias mientras seguimos rehogando unos minutos las verduras.
Echamos la quinoa bien escurrida y ponemos fuego fuerte mientras mezclamos bien las verduras con ella como si quisiéramos dorarla. UuUuuuuuUummmm huele a nueces!! 
Echamos ahora una taza de agua y dejamos que temple un poco. Es entonces cuando echamos también la leche de coco. LLevamos a ebullición y ponemos el fuego bajo durante unos 20 min. con la olla tapada. Dejamos se que evapore el agua y comprobamos que la quinoa esté suave. Si dejamos reposar unos 10 min antes de servir estará mucho más rica!